“Con las cosas de respirar no se juega”

Reproducimos aqu铆 la noticia publicada por ABC secci贸n Natural – Energ铆as TRIBUNA del 17 de junio de 2016

JUAN CASTRO-GIL,聽secretario de la Asociaci贸n Nacional de Productores de Energ铆a Fotovoltaica (ANPIER)

Con las cosas de respirar no se juega

La Organizaci贸n Mundial de la Salud reflejaba hace unos d铆as que la contaminaci贸n del aire mata a 3,7 millones de personas en el mundo. El prestigioso Instituto de Salud Carlos III asegura que niveles altos de contaminaci贸n, como los que hemos estado viviendo en ciudades como Barcelona, Valladolid, Oviedo o Madrid, no solo inciden gravemente en patolog铆as cardiovasculares, dermatol贸gicas o respiratorias, sino que est谩n produciendo impactos severos en situaciones tan diversas como partos prematuros o patolog铆as neuronales.

Al mismo tiempo que todo esto sucede, el planeta reacciona ante un problema que amenaza claramente la forma de vida que conocemos. El sentimiento de necesidad de cambiar nuestro sistema de generaci贸n y consumo energ茅tico (principal fuente de la contaminaci贸n atmosf茅rica y cambio clim谩tico) es claramente mayoritario, y ya solo encontramos unos pocos, pero influyentes, espec铆menes que se ponen de u帽as ante la necesidad de dichos cambios.

芦El Estado tiene la obligaci贸n de no dejarse influ铆r por intereses concretos o de corto plazo禄

En Espa帽a, hemos descubierto en estos 煤ltimos a帽os c贸mo se puede prohibir cualquier nueva instalaci贸n de generaci贸n renovable, c贸mo se puede retorcer la ley hasta extenuar plantas fotovoltaicas en manos de ciudadanos desincentivando este tipo de inversiones, c贸mo se puede poner un impuesto al sol, c贸mo se puede forzar los 贸rganos de control para perpetuar la energ铆a nuclear, c贸mo se puede impulsar el fracking en contra de comunidades y ayuntamientos, c贸mo se puede buscar petr贸leo en sitios antiecon贸micos y con impactos grav铆simos en el medio ambiente, y as铆 hasta el infinito. Hasta hemos visto 煤ltimamente a 芦nuevos禄 representantes pol铆ticos apoyar las subvenciones al carb贸n en vez de buscar soluciones verdaderamente sostenibles para todas las personas que viven en las cuencas mineras.

El a帽o pasado, en Holanda, una peque帽a asociaci贸n llamada Urgenda consigui贸 remover las entra帽as del derecho medioambiental mundial. Apoy谩ndose en informes sobre Cambio Clim谩tico de la ONU, acudi贸 a los Tribunales denunciando a su gobierno para exigirle que tomase inmediatamente medidas m谩s ambiciosas de las que se hab铆a comprometido como miembro de la Uni贸n Europea. Y los Tribunales les dieron la raz贸n.

El Estado tiene la obligaci贸n de ser precavido con las conductas que provocan riesgos tan graves y no dejarse influir f谩cilmente por intereses concretos o demasiado cortoplacistas. Y si no lo hacen, los Tribunales tienen la obligaci贸n de exig铆rselo, pues dif铆cilmente podremos encontrar una obligaci贸n m谩s importante que la de mantener a la gente con vida. Esa partida est谩 a punto de comenzar a jugarse en nuestro pa铆s y esperamos que todos los participantes en la misma est茅n a la altura de las circunstancias, pues con las cosas de respirar no se juega.